PROYECTO BRIOCHE
Atribuido a Rousseau que a su vez lo atribuye a María Antonieta... "S'ils n'ont plus de pain, qu'ils mangent de la brioche" ... que en España se atribuye a Isabel II bajo la forma "Si no tienen pan, que les den tortas"
lunes, 27 de julio de 2026
viernes, 24 de julio de 2026
Dormir, soñar...
Cuarenta y cuatro (808)
“En
ese rumor en que duerme el que duerme” M. Zambrano, “Los sueños y el tiempo”
Dormir,
soñar
en
ese rumor
en
que duerme
el que duerme;
allí
donde se encuentra
el
lugar del silencio,
allí
el que lo acoge
en una cuna
como
en un esperado
silencio inaccesible.
Allí,
el lugar del llanto
del vagido,
lugar
último de la voz
que
surge sin palabra
el canto inicial
al límite
entre
muerte y vida
entre
lo humano y la inhumano
el
cántico oceánico
de la vida
que
pugna por salir
del
reino de las sombras…
Al
caer en el sueño
por
el tráfago
de olas y mareas,
como
en una cuna
con el rumor rítmico:
un,
dos, un dos…
El
hombre que nace
se adormece acunado
por
esta canción,
hechizado,
anonadado.
Es
la canción primera
con que la madre aduerme
a
sus criaturas
en la vida y en la muerte:
canción
de muerte
y
canción de nacimiento, de esperanza
y de resurrección…
Mariano
Ibeas 05/05/2025
jueves, 23 de julio de 2026
Despertar...
Cuarenta y tres (807)
“La vida se nos aparece, en el
instante del despertar, como algo que ya está ahí, pero que nos reclama desde
su interior” (María Zambrano, “Los sueños y el tiempo”
Despertar.
Incorporarse,
entrar
en el propio cuerpo,
venir
del otro
de lo otro,
saltar
de la otredad al yo
más intenso,
de
la oscuridad a la luz
como
un nuevo nacimiento
y
fluir, fluir sin cese
en
la corriente
de la vida, del tiempo…
Tomar
cuerpo
y alma, incorporarse
y
tomar conciencia de sí mismo
despertar,
vivir la vigilia, atendiendo
a
la inmutabilidad
del espacio y al fluir del tiempo,
del
tiempo en la corriente
y
no parar
como el río que nos lleva
en
la que todo es presente
su fluir, su seguir
en
una totalidad extraña
de
la que somos una brizna
de
hierba en la corriente,
un fragmento;
encajamos
en una continuidad
supuesta
e intangible,
invisible,
un
instante no más
de
ese sopor en el ensueño
como
en un río
que
ha derramado su caudal
por sus orillas
fuera
del cauce
en
un lecho
sin hueco ni confines
en
el ancho fluir del tiempo.
Mariano Ibeas 02/05/2025
miércoles, 22 de julio de 2026
La vida como representación...
Cuarenta y dos (806)
“El
ensueño mismo nace, no de la razón, sino de la oscuridad de un interior no
revelado todavía” (María Zambrano,
“España, sueño y verdad”)
La vida como representación,
como
obra de teatro en curso,
sobre
el escenario del tiempo
y
del espacio,
entramos
en ella
como desde las sombras
en
el despertar del sueño,
__
un sueño que era caída
desde
la que levantarse__.
No
somos como la planta
que
tiene su lugar fijo,
que
solo se mueve
al
aire de la brisa…
Debemos
buscar nuestro lugar
en
lo que llamamos vida,
en
la corriente que nos lleva
y
que puede acercarnos a la orilla.
Del
tiempo del ensueño
debemos
pasar a la vigilia
__*”pues
donde comienza la vida
comienza
la discontinuidad”__
así
que el hombre escindido,
roto,
quebrado
en la caída,
busca
su lugar en el tiempo,
escondido,
ausente
cuando duerme
y
debe surgir a la luz
pasar
a al vigilia,
el
tiempo que le espera
en su transitar
__no
admite estado de latencia
tan
vecino de la muerte__
El
ser humano cambia de lugar
pero
no de condición
tan
fácilmente,
del
sueño al despertar
a
la luz y al tormento de vivir…
Estar
despierto
es
recorrer el espacio físico
enseñoreándose
de un lugar
y
para ello
debe
estar presente
hacer
presa sobre sí mismo
sentirse
en unidad consigo
uno
como ser
haciéndose
presente
haciéndose
uno
__*”el
lugar del sujeto pensante,
el
ser uno sintiéndose ser”__
* Citas de María Zambrano, “Los
sueños y el tiempo”
Mariano
Ibeas 01/05/2025
martes, 21 de julio de 2026
Quisiera no saber...
Cuarenta y uno (805)
“Quisiera
no saber lo que dijese/ nada decir/, hablar, hablar tan solo/
Con
palabras unidas sin sentido/ verter el alma”. (Miguel de Unamuno)
• En
la muerte del rapsoda Luis Felipe Alegre Seró, actor y rapsoda, que llenó el
mundo de versos.
Quisiera
no saber
lo
que me dices,
ignorarlo
todo
de
tu mano,
olvidar
que he visto
y
que he oído,
ciego,
sordo y mudo,
prisionero
de mí mismo;
quedar,
permanecer
allí
donde solía
y
que solo me encontrara el viento;
solo
al sabor del sol
y
de la brisa
de atardecer;
esperar
eternos amaneceres,
perseguir
la luz
y la sombra
en
los objetos,
capturar
el instante
__
como en fotografía__
Y
dormir, dormir,
y
soñar, soñar
el mismo sueño
repetido…
Que
no me importe
el dolor
y
la angustia de estar vivo,
que
no sienta
los
mordiscos,
las
dentelladas del tiempo,
que
solo sea
que
solo esté
pendiente
de unos ojos,
de
una mirada,
de
la luz
de
tu sonrisa.
Mariano Ibeas 28/04/2025
lunes, 20 de julio de 2026
En las oscuras oquedades,
Cuarenta (804)
“El
tiempo se reposaba feliz allí y, conjugándose con al luz, circulaba en un anchuroso presente”(María Zambrano
“Algunos lugares de la pintura”)
En
las oscuras oquedades,
lugares
de la palabra
de
donde surge
el tiempo
del amanecer,
en
la raya de la aurora
en
la habitación de las lágrimas
desde
la cueva oscura
donde
las palabras ciegas
no
encuentran su salida,
ruedan
con pavor,
chocan
en las paredes,
se
enlodan
en el légamo del suelo,
se
arrastran, reptan,
trepan
por los muros
de
los ínferos
y
surgen al final..
siempre
surgen
en la voz
en
el grito desatado
y ronco
al
vuelo de la luz
algo
que se levanta
y
se yergue
hacia
lo alto:
silba,
rueda, embiste,
choca
contra las rocas,
cruza
los canales
y
es palabra en el tiempo:
esa
palabra en sombras
que
no puede surgir
sino
del corazón
de
la fuerza de los pulmones
alcanza
al fin
a
ser pronunciada;
surge
desde la raíz
y
crece,
abandona
el depósito de sombras
surge
a la luz
y
empieza a rodar el tiempo.
Mariano Ibeas
16/04/2025
viernes, 17 de julio de 2026
Yo, los otros, ...
Trentainueve (803)
“Entre
nosotros, una loba-nuestra madre con gemelo: cada uno con su camino y solo hay luz en la sombra” Adonis, “Adoniada”, Pág. 206)
Yo,
los otros,
los
otros dos
que
no nacieron,
que
no pudieron ser…
Mi
madre, una loba
en
el crudo invierno de Castilla
a
punto de parir
mi
madre
en
su carro de bueyes
atravesando
los caminos
camino
de la estación,
un
ferrocarril lejano
las
carreteras imposibles
de posguerra…
No
llegamos.
No
llegaron, efectivamente,
dos
veces que no llegaron
a
término:
cada
uno de los dos
perdido
en el camino
y
luego yo
y
luego mi hermana
con
el sol y con la luz
y
fue como una bendición
__como
un milagro
lo
llamaron__
Y
los otros,
los
otros dos,
se
fueron antes.
Entre
nosotros
una
loba, nuestra madre,
pero
así era el misterio
y
la sombra
y
la dormición de la semilla
y
la espera
y
la luz
el
milagro de la luz
de amanecida.
Mariano Ibeas
04/04/2025






