viernes, 17 de julio de 2026

Yo, los otros, ...

Trentainueve  (803)

            “Entre nosotros, una loba-nuestra madre con gemelo: cada uno con su camino y          solo hay luz en la sombra”    Adonis, “Adoniada”, Pág. 206)

 

Yo, los otros,

los otros dos

que no nacieron,

que no pudieron ser…

Mi madre, una loba

en el crudo invierno de Castilla

a punto de parir

mi madre

en su carro de bueyes

atravesando los caminos

camino de la estación,

un ferrocarril lejano

las carreteras imposibles

            de posguerra…

No llegamos.

No llegaron, efectivamente,

dos veces que no llegaron

a término:

cada uno de los dos

perdido en el camino

y luego yo

y luego mi hermana

con el sol y con la luz

y fue como una bendición

__como un milagro

lo llamaron__

Y los otros,

los otros dos,

se fueron antes.

Entre nosotros

una loba, nuestra madre,

pero así era el misterio

y la sombra

y la dormición de la semilla

y la espera

y la luz

el milagro de la luz

            de amanecida.

 

                                   Mariano Ibeas 04/04/2025

 


 

jueves, 16 de julio de 2026

Lo que soy...

 


Trentaiocho (802)

            “Él me dijo: Yo me refugié en lo que soy, en mi naturaleza y su historia”.                                                         (Adonis, Adonaida, Pág. 206)

Lo que soy

es mi refugio;

me encuentro a gusto

en el odre de mi piel,

es mi retiro,

mi “hortus conclusus”,

mi último rincón del pensar,

mi santuario,

un lugar y un tiempo sagrados

solo para mi.

Hay un paso tras otro

en el lento caminar

por los atardeceres de la vida

y ninguno es igual al otro:

yo tampoco soy el mismo;

mis huellas

diseñan el camino

y todos los caminos

son mis caminos…

Solo queda el reposo

junto a la fuente,

lo que me mantiene vivo

y despierto

el manantial de la luz

y de la vida

del que surge el tiempo

y el deseo,

la fuente de la eternidad

de cada instante

medida gota a gota

luz a luz

minuto tras minuto…

y ya no tengo pasado

y tampoco futuro

solo un eterno presente

            que se dilata

un aquí y ahora

que se manifiesta

lento y parsimonioso

con la luz cambiante

con los granos del reloj de arena

que se cuela entre los dedos,

las semillas

            de la eternidad presente

condenadas

a no fructificar

            mañana.

miércoles, 15 de julio de 2026

lunes, 13 de julio de 2026

La palabra...

 


Trentaiséis (800)

 

            “La palabra. Es consumida quedándose intacta, la que lleva en su centro el silencio y la máxima soledad y comunicación, donde el ser está a punto de abrirse como la primera luz del día”.           (M. Zambrano, “España, sueño y verdad”)

 

 La palabra,

comunión,

comunión de la palabra,

la que se consume

y es consumida

en la liturgia,

en el misterio de lo inefable,

lo inaudible, lo inasible,

lo incomunicable,

la palabra que nutre

y alimenta

que se da gratis data

inagotable

en su última/ íntima generosidad.

La palabra dada

la palabra sagrada

la que es verdad,

palabra encarnada

en carne y alma

en sombra y sueño

en el empeño inexplicable

por ser

            para la eternidad…

digo y dices

y bendigo y bendices;

antes que la palabra

el grito

y antes que el grito,

la nada, la oscuridad,

la soledad y el silencio

del nacer

el vagido de la inanidad

solo el grito

y a la luz, al alba,

como el amor

nace al luz del día….

            Mariano Ibeas 26/03/2025

viernes, 10 de julio de 2026

¡Ay como el agua! (y IX)


 ¡Ay como el agua! (IX)

 

La huella del agua,

un cuchillo que abre la herida

en la corteza muerta

el filo del agua,

el hilo de Ariadna

que viene de lejos

y ávida de acudir

golpea, lame, serpentea,

se hace culebra, áspid,

aún en el curso del río

lamiendo las orillas,

en el mar se condensa,

cansada de fluir, cansada

de acudir siempre a la llamada

de dar, de darse

con generosidad

una y múltiple,

disuelta en ondas

innumerables

y se resuelve en una gota,

en la unidad, el centro,

para derramarse de nuevo,

para caer tan bajo

que se hace légamo,

cieno y barro

y hasta se pudre luego;

el agua inasible,

iumaculada y casta, agua-misericordia,

*agua con mares y barcos

agua, agua , agua*

          Federico García Lorca.

 

Mariano Ibeas 14/03/2025

jueves, 9 de julio de 2026

¡Ay como el agua! (VIII)

 ¡Ay como el agua! (VIII)

No como el fuego

ni  consume

ni se consume,


            ensimismada,

reproduce la figura que no tiene

hermana del viento

al no tener figura

porque el viento

tampoco puede darla

pero tiende a esculpir

la tierra

penetrando, embistiendo

con furor y fuerza,

reduce lo uno

a muchedumbre en polvo,

prohija gérmenes

de vida

sin hacerlos suyos

sólo albergándolos en su seno

gasta y /o excava

crea círculos,

sinuosidades,

reproduce el movimiento

circular del universo:

en la inexistencia de la recta

sólo el impulso

curvilíneo

de toda creación.

El agua es redonda,

curva , sinuosa,

tendente a la creación

de lechos y cunas,

albergues de nueva vida

un horizonte móvil

que se acerca

            o se aleja

que prepara

            para la vida un lecho vivo

la huella del agua

que deja una herida sin cerrar,

una brecha que se abre,

una huida

de donde brota

como una nueva nacencia

otra vez la vida…

 

miércoles, 8 de julio de 2026

¡Ay como el agua! (VII)


 ¡Ay como el agua! (VII)

 

Agua, materia,

materia  viva, viviente,

cuerpo primero, en tránsito,

vehículo constante,

nacimiento perenne

que busca siempre la tierra

el ir y venir de las olas

y mareas;

atraída por la tierra

desde lo alto del cielo,

agua que vuelve al mar

y vuelve de nuevo

se pasea por la tierra

y a ella vuelve:

y la despierte

y la encubre

y la inunda con su poder

lugar de vida;

donde brota la vida

el agua es sierva.

 

Mariano Ibeas 14/03/2025