miércoles 11 de mayo de 2011

PAN DE BAGAZO DE CEBADA


GASTRONOMÍA

El pan de la cerveza
HERALDO.ES 05/05/2011
La Zaragozana y Panishop presentan un pan único en España realizado con cereales propios de la cerveza, rico en fibra, sin colesterol y bajo en grasa, azúcares y sodio.

Tras meses de investigación Panishop y La Zaragozana lanzan al mercado un pan que aprovecha los cereales utilizados en la elaboración de la cerveza llamado bagazo. El producto se caracteriza por ser rico en fibra, bajo en grasas, azúcares y sodio y una corteza crujiente.

Varios expertos gastronómicos han definido el pan de bagazo de cerveza como «un pan de corteza crocante y no muy dura, de miga elástica con un sabor característico y poco salado, con aromas a cereal y a tostado».

El desarrollo de este pan es una «innovación saludable» y de «calidad sensorial», señalan desde La Zaragozna. «Hemos conseguido darle valor añadido a un coproducto cervecero. El bagazo aporta fibra y proteína que unido al resto de materias primas propias del pan hacen que tenga un gran interés nutricional», continúan desde la fábrica cervecera.

Este novedoso pan nace de la colaboración entre dos empresas aragonesas de larga tradición en sectores tan diferentes como son la panadería y la cerveza y bajo el apoyo del Parque Científico Tecnológico de Aula Dei y el Grupo de Investigación de Alimentos de Origen Vegetal de la Universidad de Zaragoza. Este proyecto está dentro del programa de Departamento de Industria, Comercio y Turismo de la DGA.

http://www.heraldo.es/noticias/sociedad/el_pan_cerveza.html

domingo 3 de octubre de 2010

NUEVO CURSO ... EN DULCE

El emperador y el azúcar
Miguel A. Román | 2 octubre 2010

Preguntaban los antiguos¨”¿Qué hay más dulce que la miel?”. Pues, podríamos decir ahora: el azúcar, claro. Pero es que el azúcar era desconocido hasta hace “solo” mil años.
Solo en el sur de Asia, desde India a Tailandia, conocían este alimento. El azúcar se extraía de una caña que contiene un zumo dulcísimo, ya que prácticamente es solo agua y azúcar. Calentándolo suavemente se evapora el agua y se queda el azúcar.

Esta planta la trajeron los árabes a Europa hace 1000 años, concretamente a España, y aún quedan algunas plantaciones de caña de azúcar en Andalucía. Y los españoles la llevaron a América donde hoy es uno de los principales cultivos. Sin embargo, en Europa se produce azúcar con otra planta, por una circunstancia curiosa.

En 1801 Francia estaba en guerra contra… todos. Gobernaba allí el general Napoleón Bonaparte, un personaje extraordinario cuyo mayor defecto era su ambición de invadir toda Europa con sus ejércitos.

Para intentar detenerle y vencerle, además de combatirle en batallas, sus enemigos sometieron a Francia a un “bloqueo”, es decir, impedían que al país enemigo entraran las mercancías necesarias, tanto para las tropas como para la población. Entre estas mercancías se encontraba el azúcar que tenía que llegar por barco, pues era casi exclusivamente producido en Centroamérica, ya que casi toda Europa tiene un clima demasiado frío para cultivar la caña de azúcar. Francia –y casi toda Europa bajo su dominio- tenían que vivir sin azúcar. Ante esta “amarga” situación, Napoleón ofreció un premio a quien consiguiera extraer azúcar de alguna otra manera que pudiera producirse en suelo francés.

Algunos lo intentaron con uvas, manzanas, higos y otros frutos dulces, pero la concentración de azúcar en estas plantas no es suficiente para una obtención a escala industrial.
ero el botánico e industrial Benjamin Delessert sabía que años atrás otro científico, Franz Karl Achard, había montado en Rusia una fábrica que logró producir azúcar desde la raíz de la remolacha, una planta que hasta entonces solo se cultivaba por sus hojas tiernas, que son también comestibles.

Lo cierto es que, a su vez, Achard construyó su fábrica en base al trabajo de un químico alemán llamado Marggraff. El caso es que Delessert abrió una fábrica para producir azúcar, e investigó un tiempo sobre esto sin conseguir resultados, hasta que contrató a un brillante joven con conocimientos de química, llamado Jean-Baptiste Quéruel y lo puso al frente del proyecto.

[Napoleón visita la fábrica de azúcar]
Durante cinco largos años, Quéruel investigó variedades de remolacha y formas de extraer y depurar su jugo, hasta que al fin, en 1811 logró un método eficaz. A Delessert le faltó tiempo para enviar una muestra a los ministros del emperador. Napoleón Bonaparte, al enterarse de la noticia, ordenó que fueran plantadas inmediatamente 32.000 hectáreas de remolacha y partió inmediatamente hacia la fábrica de azúcar, donde visitó las naves y laboratorios. Al final de la visita, Delessert le hizo entrega deun “pan de azúcar” (una piedra de azúcar en forma de cono, que es como queda al desmoldar el recipiente en forma de cucurucho donde se evapora el jugo azucarado).

Feliz y emocionado, Napoleón se quitó de su casaca la medalla de la Legión de Honor (una de las mayores distinciones en Francia) y se la puso allí mismo a Delessert que, tal vez abrumado por el homenaje, “olvidó” aclarar que el invento era fruto del esfuerzo de su empleado Quéruel, que a su vez se basó en el método ideado por Achard, el cual tiró de los estudios de Marggraff. Delessert se quedó así, él solito, con todo el mérito y, por supuesto, con la fortuna económica que le proporcionó la cadena de fábricas de azúcar de remolacha que construyó a lo largo de los siguientes años.

Ya sea azúcar de caña o de remolacha (cuando se ha refinado son indistinguibles), volvamos a los árabes. Ya habíamos dicho que ellos trajeron la caña desde India a Andalucía. Desde entonces se elabora en España un dulce muy sencillo, con almendras y azúcar, llamado “guirlache”.

En realidad se hace con almendra y caramelo, pero es que el caramelo no es más que azúcar derretido al calor (de hecho, los “caramelos” se hacen de forma similar… pero de eso ya hablaremos otro día).

Corta y pega de:
http://pequenoldn.librodenotas.com/conlascosasdecomer/508/el-emperador-y-el-azucar

viernes 20 de agosto de 2010

PÁJAROS DE HONG KONG


Pájaros de Hong Kong

Los pájaros de Hong Kong
enseñorean la ciudad,
dominan desalados
el universo de rascacielos;
bajan con las nieblas y las lluvias
por las laderas del monte Victoria
y planean sin cesar como cometas.
Los milanos reales
del cielo de Hong Kong
__ kite = milano = cometa __
son cometas
que encontraron su libertad:
se rompió la cuerda
que les ligaba a los mortales
y elevados al rango
de los dioses
no quieren descender a tierra,
sólo planear en el aire
cruzando los cielos
sin cesar.

Mariano Ibeas

martes 17 de agosto de 2010

PÁJAROS DE KOWLOON


Pájaros de Kowloon

Los pájaros fantasma
del parque de Kowloon
envejecen en sus jaulas,
bajo el dosel de los plátanos y los banianos,
languidecen
con el plumaje brillante por la lluvia
ante las miradas tristes
de los niños y los ancianos...
Sólo en el estanque de los patos
y las tortugas,
los flamencos rosa,
__ como rascacielos de pluma __
posan para los turistas;
orgullosos y libres
__ ora sobre una pata,
ora sobre la otra __
incapaces de volar
sueñan con ser libres,
libres al soñar
con lagos enormes de color de rosa,
un brillante lago rosa
en las costas de Dakar.

Mariano Ibeas

martes 11 de mayo de 2010

DEDICATORIAS



DEDICATORIA


Yo no soy escritor, me ocupo simplemente en dedicar libros.
Me ofrezco para dedicar libros.
No quiero ser prologuista al uso, no, ni crítico o censor, o glosador, o escritor de reseñas para contraportadas o biografías de urgencia para colgar en las solapas de los libros en rústica.
No, nada de eso.
Solamente “dedicador de libros”, si se me permite la expresión; no creo que exista la profesión, al menos con ese nombre, ni que existan profesionales dignos de tal nombre, no. Incluso alguna editorial ha intentado vender los ejemplares ya previamente dedicados de puño y letra del autor. El sistema no ha funcionado.
Los autores de libros, cuando los dedican, son unos chapuzas; no dan la talla, no están preparados ni técnica ni física, ni psicológicamente para semejante tarea. Se les ve cansados, desganados, torpes, poco creativos y en general, se repiten hasta la saciedad en sus dedicatorias.
No hay más que observarlos en las presentaciones de libros y sobre todo en las casetas de las ferias del ramo. Nada que ver con un profesional.
Yo soy un profesional y escribo dedicatorias.
Me alquilo para dedicar libros en ferias, convenciones, presentaciones, centenarios, conmemoraciones o aniversarios de escritores vivos o difuntos… he perdido buenas ocasiones de trabajo en el pasado, en el año de conmemoración del cuarto centenario de la publicación de la primera parte del Quijote… de los premios Cervantes, de los últimos premios Nobel de Literatura, de los centenarios de Cernuda, Alberti, Neruda, Miguel Hernández, este mismo año... no he podido llegar a todo.
Sentado en un pequeño escritorio próximo a la caja registradora, observo a los clientes de la librería y mi ojo clínico de “dedicador profesional de libros” estudia con detenimiento a cada cliente… Para cada lector, y para cada libro, con calma y sosiego, una dedicatoria diferente.
Uso una pluma estilográfica de lujo y mi letra no desdice de la del mejor amanuense, mis dedicatorias son pequeñas joyas literarias, pensadas para cada libro y para cada lector.
A veces me dicen que no me parezco nada al retrato que figura en la contraportada.
__ Es verdad, digo, yo no soy el autor, sólo un “dedicador de libros”, y me dedico en cuerpo y alma a los lectores.

Sonrío y firmo: “P.O.” por orden, del autor, naturalmente.

Mariano Ibeas

martes 6 de abril de 2010

LA SANGRE QUE HA PERDIDO...


La sangre que ha perdido
mi nuevo corazón .

Me redimo en el dolor

y en la fuerza de la sangre,

“la sangre que ha perdido mi nuevo corazón “*

Si pudiese un punto

volver a mis raíces

taladrar el tiempo en busca de salida

descorrer la noche como cortina de sombras

alumbrar la luz

como nuevo nacimiento…

sangre nueva, hombre nuevo

libre de lazos y alianzas,

libre para volar…

y sin embargo

yo me descubro lavado por la sangre *

como un recién nacido,

la sangre de mi nuevo corazón marcó mi puerta:

el ángel exterminador pasó de largo,

soy libre

y ya podré volar.

* Cita de Olga Bernad

Mariano Ibeas

jueves 4 de febrero de 2010

SALINGER


El guardián entre el centeno.

"Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás puñetas estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso. Primero porque es una lata, y, segundo, porque a mis padres les daría un ataque si yo me pusiera aquí a hablarles de su vida privada. Para esas cosas son muy especiales, sobre todo mi padre. Son buena gente, no digo que no, pero a quisquillosos no hay quien les gane. Además, no crean que voy a contarles mi autobiografía con pelos y señales. Sólo voy a hablarles de una cosa de locos que me pasó durante las Navidades pasadas, antes de que me quedara tan débil que tuvieran que mandarme aquí a reponerme un poco. A D.B. tampoco le he contado más, y eso que es mi hermano. Vive en Hollywood. Como no está muy lejos de este antro, suele venir a verme casi todos los fines de semana. El será quien me lleve a casa cuando salga de de aquí, quizá el mes próximo. Acaba de comprarse un Jaguar, uno de esos cacharros ingleses que se ponen en las doscientas millas por hora como si nada. Cerca de cuatro mil dólares le ha costado. Ahora está forrado el tío. Por si no saben quién es, les diré que ha escrito El pececillo secreto, que es un libro de cuentos fenomenal. El mejor de todos es el que se llama igual que el libro. Trata de un niño que tiene un pez y no se lo deja ver a nadie porque se lo ha comprado con su dinero. Es una historia estupenda. Ahora D.B. está en Hollywood prostituyéndose. Si hay algo que odio en el mundo es el cine. Ni me lo nombren."

Recuerdo que leí este texto en los años 80, seguramente en la edición de Alianza, en 1978, con la traducción de Carmen Criado; La contraportada decía: "Enmarcada en la mejor tradición americana del protagonista rebelde que rechaza los convencionalismos de la sociedad... narra la crisis de un adolescente en busca de la autenticidad frente a la hipocresía del mundo de los adultos. Narrada en primera persona y totalmente en lenguaje coloquial, constituye un auténtico testimonio generacional" ... ya han pasado dos generaciones desde entonces y no recuerdo que suscitase en mí mayor interés; mi adolescencia y los años de rebeldía hacía tiempo que se habían atemperado y tanto el personaje como el autor me parecieron un poco "tíos raros".

Yo lo atribuía quizás a la traducción y a mi formación e influencia cultural más bien francesas, cuando muy poca gente era capaz aquí de leer literatura anglosajona en versión original... Años más tarde intenté que lo leyeran mis alumnos... y coseché un sonoro fracaso y hoy sigo pensando en que "no sé qué le ven "al guardián entre el centeno" , un título bastante ridículo para mi, __ y no soy el único__ , pero parece ser que es un libro de culto, con más de 30 millones de ejemplares vendidos.Debe ser también el producto de la "colonización cultural" que nos invade.

Aquí con "El árbol de la ciencia" de Baroja, de lectura obligatoria entre los bachilleres, no debemos ni llegarle a la suela del zapato... ¿o sí?